Esta canción me recuerda a una persona, que a pesar de que no le conozco demasiado, y de que me ponga tantas veces de los nervios, yo adoro, por lo que sacrifica cada semana por un equipo de adolescentes con una afición común: el baloncesto. Él es ni más ni menos, que Pablo Rico Pérez, nuestro entrenador. ¿Por qué me recuerda a él? Porque la primera vez que escuché esta canción fue en Granada, en el viaje de baloncesto, en su iPod. Desde entonces no me quito la canción de la cabeza. Hoy es una de mis canciones favoritas. Y él es increíble.
No hay comentarios:
Publicar un comentario